Grupo Editorial Del Caribe

Más curiosidades editoriales

Grupo Editorial del Caribe
GRECA


En el medio editorial se cuenta la leyenda de cierto editor que logró una obra impresa de tal perfección que no contenía ningún fallo, ni de sintaxis ni ortotipográfico (las famosas erratas). Orgulloso de su logro, agregó una nota en la portada del volumen que ofrecía: “Esta obra no contiene ninguna erata”. Y así pasó a la historia como una burla editorial.

Más allá de si esta historia es verdad o no (pues hasta el momento no hemos encontrado un dato en internet o en literatura confiable que testifique su veracidad), las curiosidades editoriales a lo largo de la historia son tantas que bien podríamos hacer una enciclopedia enorme, todavía más que la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana de Espasa-Calpe de 2005, la cual con todo y apéndices llegaba a los 126 tomos1 . Esta impresionante obra literaria es producto de la misma casa editorial que se hace cargo de las producciones textuales de la famosa Real Academia Española, la encargada de sistematizar nuestro idioma español, así que ya podemos imaginar la pulcritud con la que estaba redactada.

Completamente contraria a tal respeto por la lengua de Cervantes es, precisamente, otra curiosidad editorial vinculada a dicho autor: la versión en espanglish de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, a cargo de Ilan Stavans, profesor en el Amherst College, nacida debido a la demanda de la obra entre los 40 000 000 de hablantes de este tercer idioma2 ubicado entre el inglés y el español, y un quebradero de cabeza para los puristas de nuestro amado idioma.

Como gota al centro cabe en este momento decir que en la producción editorial también existen las lenguas inventadas, por ejemplo, la novela del escritor británico Anthony Burgess publicada en 1962, A Clockwork Orange (traducida como La Naranja Mecánica) contiene muchísimas expresiones de una jerga ficticia adolescente, el nadsat, el cual es una mezcla de palabras basadas en el ruso, algunas voces del caló rimado cockney (los bajos fondos del East End londinense) y otras tantas inventadas por el propio autor; o también la novela cómica de James Joyce, Finnegans Wake, la cual experimenta con el inglés a tal grado que en la actualidad sigue sin poderse entender del todo ¡por lectores de su propio idioma!

Aunque si de libros impresos en caracteres extraños hablamos, es casi forzoso citar al primer libro impreso en braille, el sistema de lectura y escritura táctil pensado para personas ciegas, ideado a mediados del siglo XIX por el francés Louis Braille. Este volumen tuvo el interesante y cortísimo título de “Método para escribir palabras, música y canciones sencillas mediante puntos, para uso de ciegos y especialmente diseñado para ellos”, y fue publicado en 1829 por el mismo inventor del método.

De este tipo de curiosidades está plagado el mundo editorial. Si sabes de otras, nos encantaría que nos lo hicieras saber en los comentarios… ¡Solo falta que nos enteremos de que existe un libro publicado que esté completamente en blanco!3




1 Contenía más de 180 000 páginas, 210 000 000 de palabras, 197 000 ilustraciones en tinta negra, 4 500 láminas a todo color, 5 000 000 de citas bibliográficas y 100 000 biografías.

2 El primer párrafo del mismo literalmente es: “In un placete de La Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentlemen who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase”.

3 De hecho, sabemos que existen dos al menos (tal vez más, pero nosotros los desconocemos): uno de ellos se llama Tout ce que les hommes savent des femmes (Todo lo que los hombres saben de las mujeres) de M. I. Sogine, publicado en 1990 en Canadá; y el otro se llama What Every Man Thinks About Apart From Sex (En lo que todo hombre piensa aparte del sexo) publicado en 2011 en EU por Shed Simove bajo su propio sello editorial.